Bueno, ya está, preciosa experiencia la vivida en Chamonix. Vale la pena estar allí para vivir el ambiente, es increíble!.
Llevaba muchos meses esperando a que llegara el día y por fin llegó....
El día empieza a las 4:45. Desayuno lo de siempre: fruta, tostadas y un buen tazón de cafe con leche. Me visto de faena y con Miriam me acerco a coger el autobús que a las 6:15 me llevará a Courmayeur.
Para las 7:30 estoy sentada en un polideportivo hablando con un corredor de Reus, haciendo tiempo. Y para las 8:30 estoy ya en el cajón de salida que me corresponde por número de dorsal.
Pensaba que iba a estar nerviosa, pero lo que tengo ganas es de salir ya y vivir esta carrera que llevo tanto tiempo esperando.
A las 9:10 sale mi grupo. Mucha animación en la calle, aplausos, ruido de cencerros.... Salgo a buen ritmo, primero vuelta a Courmayeur y luego carretera asfaltada en ligera subida.
Todo va bien hasta que pasamos a un estrecho sendero. Nos quedan unos 9km de subida y 1400+ para llegar a la Tete de la Tronche. Y pensaba tomármelo con tranquilidad pero no tanto....
No solo es que el ritmo se enlentezca, sino que pasamos ratos parados!
La razón?. Pues entre otras que la gente se para a sacar fotos sin salirse del sendero. Increíble.
Para pasar el rato pues hablamos, corredores de Murcia, Castellón, Madrid....risas. Reir por no llorar!
2h44' después estoy arriba. Muy poco cansada claro, así que a correr hasta el refugio Bertone. Para lo justo para beber y tiro de nuevo. Ahora el terreno en fácil, ligeros sube y bajas.
Aún así me pego dos buenos tortazos por tropezarme con piedras y además empiezo a sentir los gemelos cargados, como acalambrados. Y no llevamos ni 20 km uy,uy,uy....
En Bonatti, lo mismo, bebo sobretodo coca cola que es lo que más me apetece y pico algo de barrita y a seguir.
Las sensaciones siguen malas hasta Arnuva, km27. No me explico cómo puedo llevar los gemelos así en tan pocos kms.
La subida al Gran Col de Ferret la hago a buen ritmo, y adelantando a varios corredores. Cuando llego arriba llevo ya más de 6 horas de carrera y unos 32km.
El tramo siguiente hasta Champex es una larga bajada y una pequeña subida para llegar al pueblo. Por fin el cuerpo me da la vuelta y empiezo a correr con mucha fluidez. Menuda gozada!. Todo perfecto, las piernas ligeras, el sendero precioso, a veces voy incluso sola!. Buah! Adictivo!
A ratos nos llueve un poco, pero la temperatura es muy buena. Genial.
Le dije a Miriam que llegaría sobre las 10horas a Champex y lo hago en 9:59.

km 55'5. Miriam es mi asistente en carrera. Es un lujo tener a alguien que te lleve ropa y todo lo que te puede hacer falta. Y ya lo hará en todos los avis hasta meta.
Me como un plato de pasta, charlamos un rato, me cambio de camiseta empapada de sudor, y hala a la calle!
Faltan 46km para llegar a meta con tres buenas subidas. La primera La Gléte. Atravesamos zonas de bosque en ligera bajada antes de acometer la subida. Tenemos que sacar ya las frontales, y a la vez que empieza la noche, empieza a llover. Y de qué manera!. La subida bien, pero la bajada es más complicada. El terreno está embarrado y hay muchas raíces resbaladizas así que toca bajar con cuidado.
Encima se nos hecha algo de niebla y con la frontal no ves casi por dónde vas. Nunca me había pasado!
Llego a Trient calada, allí está Miriam. Una corredora asturiana me insiste en que me abrigue, que en la siguiente cima hace mucho frío, y que ella tuvo que abandonar. Decido entonces cambiarme de ropa de arriba abajo por si acaso.
Salgo hacia Catogne, subida laaaarga. Aunque deja de llover, el sendero está resbaladizo y tenemos que ir por los bordes para no patinar. Tienes la sensación de que no se va a acabar nunca la subida, madre mía.
Pero cuando llega la bajada pienso que ya está hecho, un avi más y subir y bajar y meta. Muy optimista. Bajo todo lo rápido que puedo y me pego otro tortazo entrando en Vallorcine.

Menuda pista de patinaje. Me pongo como un cristo de barro.
En Vallorcine, Miriam, qué mérito esperar y esperar. Total que ni paro casi. Tengo tantas ganas de acabar ya! Y salgo enseguida con destino a la última subida.
Dije subida?. No, eso es una pared. Madre del amor hermoso!
Y yo que pensaba que estaba hecho. Ya me habían comentado que era dura, pero no me imaginaba tanto. La Téte aux vents.
Agacho la cabeza y a subir. Recuerdo la frase "corre, no pienses" y me marco un ritmo que me permite subir sin parar.
Llevo ya más de 18 horas cuando llego a la cima.
Ya hasta el última avi es un sube y baja por terreno rocoso y resbaladizo. Me pongo detrás de un francés que me marca un ritmo estupendo. En La Flégére entro por un lado y salgo por el otro. Ya sólo quedan 8km de bajada. Tengo la vista cansada y muchas ganas de llegar a meta. Se ve Chamonix a lo lejos. Intuyo que la bajada será buena.
Empezamos a bajar un grupito de cuatro a buen ritmo. El primero, que resulta ser catalán, va fenomenal y acabo pegado a él. 8km parecen pocos pero después de tantas horas....
Hago la bajada a todo lo que me dan las piernas. Miriam estará en meta y se merece que intente llegar lo antes posible. Al final el catalán para y me quedo sola.
Entro en Chamonix. Ultimo kilómetro. Son más de las 5 de la mañana y aún y todo hay gente animando. Llego a la recta final. El arco de llegada. Qué emoción! Qué ganas!. Allí está Miriam esperando cómo no. Un sueño cumplido!
Un abrazo para Victor, Borja y Adrian. Y una pena Ritxar no haber coincidido contigo y enhorabuena!
