Aupa txabalessss!!!
Bueno, no se ni como empezar esta crónica, así que lo haré por la parte positiva que fue el conocer a gente de este equipo que no conocía como Borja y Juanma, Yosu, Pilar y Josep, volver a ver a Alberto que hacia mucho que no le veía y a los enormes Zulle y Txente. Un abrazo a todos, sois cojonudos.
Bueno, ahora toca la parte menos positiva, que fue la primera vez que me tengo que retirar de una carrera, y lo hice con mucha tristeza, pena y sobre todo muy muy enfadado conmigo mismo por no haber hecho las cosas bien, y no haber preparado la carrera de la forma que se merecía, y en cierta forma haber subestimado la carrera y su dureza. Ya en frío y analizando un poco los errores cometidos, creo que me confíe en exceso y no descanse ni dormí lo suficiente, puedo poner mil excusas que si los niños, el trabajo, pero al final la responsabilidad es mía y ahora veo que tenia que haber hecho las cosas de otra manera. Espero que esta vez SI me sirva para aprender de los errores, ya que en la nocturna de la Cruz Roja sufrí algo parecido, pero en aquella ocasión al ser menos kilómetros y mucho menos dura la pude acabar, esta vez lo intente, pero no pudo ser. Aquí os cuento mi aventura, coger palomitas y buscar un sitio cómodo, porque creo que va a ser larga, vamos un ladrillo del kopón y eso que solo hice 36 de los 88 kilómetros. Pero creo que normalmente hay mas cosas que contar en los fracasos que en los exitos, asi que ahi va:
Beasain, 19:20 pm. y no encuentro un sitio donde aparcar. Doy vueltas y al final aparco a tomar por culo, a 5 minutos andando del sitio de salida. Voy a por el dorsal, me encuentro con Zulle y Txente que ya han recogido el suyo. “Ahora estamos”, les digo y me voy a por mi dorsal. En el registro de la mochila, empezamos mal, las putas mallas piratas no están. La primera en los dientes. Me vuelvo al coche a ver si las he cogido porque no recuerdo bien, ufff están ahí menos mal. Vuelvo y ya me dan mi dorsal y el resto de cosas. Me junto con el equipo, están mis queridos Zulle y Txente con Borja y Juanma, los ‘kinkis’ de Barakaldo como dice Alberto

(lo siento Borja). Enseguida me caen de puta madre, unos tíos cojonudos. Vamos a un bar y se piden todos cerveza! Yo a lo nenaza, botellín de agua. Pienso que tengo algo de sueño y si bebo alcohol me voy a quedar sopa. Primer gran error, no haber echado un buen trago de cerveza para haber podido dormir un rato en el coche. Charlamos y a las 20:30 me voy a casacristo o sea donde he aparcado a cenar mi tapper de macarrones y un plátano, y a planchar la oreja que lo necesito urgentemente. Pues nada, resulta que he aparcado delante de una lonja de txabalería, y están ahí con sus bebidas y la música txunta-txunta, aquí no va a haber quien pegue el ojo, así que decido mover el coche, y tengo la suerte de poder aparcar a escasos metros de la salida. De puta madre. A sobar. Meeeeccc, pues va a ser que no. Le da por caer una tormenta y entre rayos, truenos y el agua golpeteando el techo del coche, ahí no hay un dios que sobe. Como mucho consigo estar unos 15-20 minutos lasai-lasai y medio dormido. Suena la puta alarma a las 21:50. A vestirse y prepararse para la ocasión. Preparar también las mochilas para Etxegarate y para la ducha final. A eso de las 22:10 llego y jarro de agua fría, se suspende la salida 1 hora. Podía haber dormido (o intentado) una hora mas. Bueno, ya nada, a pasar los últimos nervios precarrera con la gente del equipo, muy a gusto. Conozco a Yosu, el gran Yosu, el famoso Yosu. Un tío muy grande. También a Pilar y a Josep, y veo a Pablo Zizou que le conocía de Leitza. Hacemos las fotos de rigor, todos bien uniformados con la camiseta del equipo, menos aquí el menda que como solo tiene una la había dejado en la bolsa de Etxegarate para terminar la carrera con ella puesta. Al final se quedo sin usar.
Al lío. Va a empezar la carrera, nos deseamos suerte. Por fin dan la salida, y es la salida mas espectacular que haya corrido nunca, muchísima gente, animación, parece que esta todo el pueblo en la calle, no solo en Beasain, también en Ordizia y más tarde en Zaldibia, es impresionante. La gente te lleva en volandas. Entre esto y la adrenalina de la salida, mis piernas parecen ir solas, quieren correr a tope, me encuentro muy fuerte y hago los primeros kilómetros muy rápidos y no noto cansancio para nada, en seguida llegamos al primer avituallamiento, bebo un vaso de agua y sigo corriendo.
Al de un rato, primer contratiempo, me trago un bicho, una polilla, una mariposa de estas nocturnas o que cojones, pero me entra directa hasta el garganchón. Puajj, escupo, pero se ha ido para adentro la muy cabrona, que hago? vomito? Pasa el típico graciosete “son proteínas” me dice el muy cabrón. Hala, pues nada, trago de agua y pa dentro. Lo que no mata engorda.
La polilla me da fuerzas hasta el avituallamiento de Larraitz, donde llego muy fuerte, le veo a Yosu y le hago el gesto de ir de puta madre. No iba ni cansado ni nada. Como algo de fruta, no tengo ni hambre, con la polilla ya he tenido suficiente.

Tiro para el Txindoki a un ritmo muy fuerte. Voy dejando atrás a corredores. Empiezo la ascensión muy fuerte, muy cómodo y con ganas. Y sigo así hasta que a media ascensión empiezo a notar que algo esta fallando, las piernas ya no van tan fuertes. Creo que me he hidratado bien y he comido bien, pero por si acaso me como media barrita y bebo agua. Pero no hay nada que hacer, el cansancio se va apoderando de mi, primero las piernas y luego el resto del cuerpo, me encuentro muy cansado de repente. Me falta poco para llegar al collado del Txindoki, algunos corredores que he adelantado ahora me están alcanzando, y 2 de ellos me superan poco antes del collado. Intento seguir con ellos, llegamos al collado y uno pregunta “que puesto vamos” “el 60” le contestan.
A partir de aquí, una sensación de sueño muy profundo me invade. Y no puedo hacer nada para evitarlo, y creo que tampoco quiero hacer nada para evitarlo. Parezco un muñeco al que poco a poco se le van gastando las pilas. Mi ritmo cada vez es mas lento, tropiezo constantemente, y me cuesta muchísimo mantener los ojos abiertos. Algunos corredores creo que se percatan de que no voy bien, al adelantarme me preguntan “Estas bien?” “Te ocurre algo?”. No se ni que les contesto, les digo que voy bien, que sigan para adelante. Al de un rato, en uno de los muchos tropezones me caigo al suelo, sobre la blanda y fresca hierba y creo que mi cuerpo se quiere quedar ahí, pero me obligo a levantarme como puedo y a seguir. Venga ostias! Parece que espabilo un poco con este golpe, estoy llegando a Ganbo txiki, al pasar veo que los voluntarios tienen montada una pequeña tienda de campaña, me arrepiento enormemente de no haberles pedido que me dejaran dormir un rato ahí. Sigo adelante, como un zombi, a trancas y barrancas, hasta que a poco de coronar la cima de Ganbo, veo a otros 2 voluntarios con otra pequeña tienda de campaña y esta vez si, esta no se me escapa. Llego y les pido por favor a ver si puedo dormir un poco en su tienda, que no aguanto mas de sueño. Ellos muy amablemente me dicen que por supuesto. Me caigo dentro de la tienda no se ni como y me quedo dormido al instante.
En este punto tengo que agradecer a los voluntarios del puesto de Ganbo, Naiara eta Unai, por los cuidados y la atención que tuvieron conmigo, bihotzez eskerrik asko hau irakurtzen baduzue.
Estoy soñando, sueño con gente gritando, ayyyyy que ostias pasaaaaa!!! Me despierto y tengo los 2 gemelos subidos. Naiara y Unai oyen mis gritos, vienen a ver que pasa, “las bolas, las bolas” Se quedan todo flipaos, pero me ayudan a estirar y se me pasa. Unai me dice que llevo mas de media hora dormido. Le digo que necesito dormir mas, que no puedo ni levantarme. Naiara me quita las botas, me había quedado dormido tal cual, así que me quito la mochila, el frontal, y tengo algo de frío, me dan un saco con el que me tapo y me vuelvo a quedar sopa al instante.
Abro los ojos, “donde cojones estoy?”. Ostias!!! La carrera. Miro el reloj: 5:38. Salgo del saco, abro la puerta de la tienda de campaña y asomo el morro. Ahí están Naiara y Unai, les pregunto cuanto tiempo llevo durmiendo y me dicen que he llegado a las 3:55. Uffff, vaya dormida!!! Bueno, ya no tengo prisa, así que hablo un rato con ellos, mientras me calzo las botas y recojo mi material, y veo el frontal de un corredor que se acerca así que le espero, para iniciar la marcha junto a el. Esta amaneciendo, voy un rato con este corredor pero su ritmo es lento, y me dice que necesita descansar, que tire yo para adelante, así que empiezo a correr un poco. Aumento el ritmo, y empiezo a adelantar a gente que va andando, pienso que con suerte me junto con Txente. Eso me da ánimos, y tiro para adelante. De repente, otra vez el sueño. No puede ser!! Pero si ya he dormido!! A la altura del embalse de Lareo, veo una recta y cierro los ojos. Me quedo dormido andando!!! Manda cojones. Me despierto porque me he salido del camino y estoy en un matorral. Menos mal que ya queda poco para llegar a Lizarrusti, en mi cabeza ya solo hay un pensamiento y es descansar. No tengo ni las fuerzas ni la motivación para continuar, así que decido retirarme en este punto.
7 am. kilómetro 36. Lizarrusti. Llego y les digo que me retiro. Los voluntarios me preguntan que me pasa, viene personal de la Cruz Roja, y se quedan flipados cuando les digo que “tengo sueño”. Me ofrecen café (que no me gusta) y me animan a continuar, pero me veo incapaz, así que en este momento el voluntario corta la cinta de mi chip y me lo retira, y me invade una sensación de pena y creo que también de fracaso. Me siento y me quedo dormido otra vez en la mesa del avituallamiento. El tipo de la Cruz Roja me ofrece una manta, estoy tiritando. Hasta las 9 no viene el bus, me dice.
En este avituallamiento coincidí con Josep. No recuerdo ni lo que le dije, creo que no estuve muy amable, tenia el cuerpo cansado y frustrado, y no tenia ganas de hablar. Lo siento mucho.
Me despiertan. Me invitan a entrar en el bar de Lizarrusti. Se agradece, hace calor dentro y me quito la manta. Son las 8, veo el encierro de los Sanfermines en la tele, apoyo el brazo en la mesa y seguido la cabeza. Lo seko. Que ostias me he tragado yo, una polilla o una mosca tse-tse?
8:50 me vuelven a despertar. Ha llegado el autobús, lo que es una ambulancia con 6 asientos en la parte trasera, me siento, estamos 3 retirados aquí. Arranca el bus y al instante ya estoy sopa. No se ni como porque aquello era como dormir en una montaña rusa, la ostia como se movía aquello. Llegamos a Beasain. En el primer paso de cebra elevado, pego un bote que casi me como el techo de la ambulancia. Abro un ojo. Con el segundo paso de cebra ya espabilo. Miro el reloj: 9:23.
La ducha caliente me ayuda a espabilar, me encuentro con algún amigo que también se ha tenido que retirar por lesión. Tranquilamente, vamos caminando desde el polideportivo hasta la zona de llegada, hay un trecho.
Entonces me entero que un amigo mío de Bermeo va el segundo en la g2h. Y en ese momento siento una sensación de alegría enorme. Esto me hace olvidarme de mis penurias, y pienso que se lo merece, que se merece subir al podium, que siempre anda rozando, cuarto, quinto. Pero nunca había hecho de los 3 primeros, así que me voy al coche, dejo todas las bolsas y me calzo unas zapatillas. Tengo ganas de correr, así que me voy a ir a ver si le puedo acompañar en los últimos metros, en los últimos ánimos, como hizo Víctor conmigo en los 10 Montes. Pero claro, esto no es Gasteiz, esto es Beasain y tiene ya a todo el pueblo volcado con el. Aun así, cuando le veo al fondo se me ponen todos los pelos de punta y voy donde el a animarle todo lo que pueda, me dice que Barañano le pisa los talones, pero no, tranquilo, no viene nadie, el segundo puesto es tuyo. Lo tienes, te lo mereces. Eres un txapeldun, Juan. Un fuerte abrazo.
Y así, finalmente con una sonrisa en la cara, me volví para casa no sin antes parar en Etxegarate a coger mi bolsa y animar a un par de corredores que todavía andaban por allí, y en Agurain a beber una coca-cola y descansar otro rato.
En este momento, solo pienso en sacarme esta espina lo antes posible!!!!
Un abrazo muy fuerte a todos, y zorionak a los finishers. Como he dicho antes, sois cojonudos.