Hola, ya de vuelta de Tokio….. aún siguen por Japón Mª Jose, Jose, Juan y compañía (menuda cuadrilla, creo que Vitoria se quedó vacío)
Que decir de esta maratón, su organización perfecta, no he visto cosa igual, desde la recogida de dorsales en la feria del corredor, la salida después de anunciar a los corredores de elite y con el himno cantado por los japoneses, una preciosidad llenando de confetis el cielo… y con un suave descenso, los 10 kilómetros primeros se llevan de maravilla, aunque me fui frenando por miedo del jet lag, ¡no había pegado ojo! Y no sabía cómo iba de fuerzas para el final. (Comentando con otros, todos habíamos dormido muy poco). El recorrido se hace muy ameno porque en muchos kilómetros corremos por la misma calle en los dos sentidos, de esta forma vi pasar al grupo de cabeza y por supuesto a nuestro gran Martin Fiz, en un recorrido muy llano hasta el 35 y entre este y el 40 hay un par de subidas no muy largas pero que duelen un poco.
Había bastante público animando, pero al estilo japonés, es decir nada ruidoso, los avituallamientos perfectos normalmente inicialmente bebida isotónica (la servían estupendamente vaso largo y llenado como un tercio del mismo, de tal forma que al cogerlo no salpicaba pringando la mano como estamos acostumbrados en otras carreras) y posteriormente agua (está si en vaso pequeño), siendo muy largos de tal forma que no tenías problema para recoger la bebida, eso sí con recipientes para recoger la basura y esto que podía parecer un incordio no es un problema porque posteriormente cada 100 metros había algún voluntario con su bolsa de basura para poder tirarlo.
La llegada a la meta sensacional, y la recogida de la mochila espectacular con todos los voluntarios aplaudiendo. Lo de los voluntarios en esta maratón es de primera.
Que más decir, Tokio es alucinante, sin duda este sueño cumplido ha merecido la pena.
Saludos.
Nota: El viaje de ida lo hicimos en el mismo avión los cuatro. Un abrazo para los 3 y todos sus acompañantes, que disfrutéis mucho.
