Bueno muchachos, en lo que deberían ser unas jornadas de nervios y preparativos, NADA de NADA.
Mi sueño quedó aquí con la "numbre pick-up card" en la mano y con el 9342 adjudicado como número que debería pasear por las calles de
Boston. Motivo, un inoportuno cambio de puesto en la empresa que vino a truncar mis expectativas maratonianas el pasado día 1 de marzo. Aunque para ser sincero y con la que está cayendo, me considero un privilegiado.
El caso es que no parece muy oportuno un mes después abandonar una semana el barco, que le vamos a hacer.
Sinceramente el 16 espero no acordarme mucho, pienso mirar poco los telediarios y la prensa, prefiero ni pensarlo tras el tortuoso tránsito de anular estancia y vuelos. Lo dicho, me consolaré pensando en que hoy por hoy, el tener que anular el sueño deportivo de mi vida, por motivo de trabajo es mas un grato milagro que un motivo de tristeza.
Víctor, disculpa que no te lo haya comentado hasta el último momento, pero siempre he mantenido la pequeña espereanza de que al final algo ocurriera que me permitiera ir y, el hecho de anunciartelo era como la confirmación final de que tal hecho no se produciría.
Saludos y suerte a los que estéis por aquellas tierras correteando dentro de una semana.
